martes, 9 de febrero de 2010

WONDER WOMAN DE GAIL SIMONE.

Por Ternin.
Después de un evento agridulce como el ataque de las Amazonas, donde la labor de Will Pfeiffer se ve embarullada entre crossovers imposibles y una trama alargada de forma innecesaria, la guionista Gail Simone tomó las riendas de la Mujer Maravilla en lo que supuestamente sería una larga y memorable etapa de este personaje icónico del Universo DC.

Y es que la cosa, de partida, pinta bien: Una guionista con tablas y buen hacer, un dibujante consagrado: Terry Dodson y dos lápices más con muchas ganas y oficio como Bernard Chang y Aaron Lopresti. Pero ¿Y qué nos encontramos?

Pues una irregular suerte de historias donde el alter ego de WW, Diana Prince; ahora agente de la Agencia de Asuntos Metahumanos, empieza un flirteo con Némesis, su compañero. Un lance de amor con pedida matrimonial incluida que es escasa en sutileza y ritmo. El apartado humano de la historia superheroica adolece, aquí, de garra y emoción. Una intensidad que se suple con aventuras de corte mitológico y "capaespadero" que es un soplo de viento fresco hacia el personaje.
Este intento de elevar a los altares épicos a un personaje que, en su esencia, pertenece al Olimpo superheróico, está bien traido por Simone, aunque a mi pesar, mucho me temo que su paseo por la vida de WW no sea la etapa mágica que muchos auguraron.

Quizás sea la falta de frescura en el planteamiento de las tramas o por lo aleatorio de la publicación por parte de Planeta de estos tebeos: Un tomo para la saga Círculo y cinco grapas triples para el resto, pero lo que yo esperaba como un pelotazo y un reencuentro con una parte de DC desconocida para mi se ha quedado en unos tebeos entretenicos pero mediocres en su fondo.

Una oportunidad para irredentos Deceros y para aventureros del comic pijamero y amantes del bondage más light.