lunes, 15 de marzo de 2010

EL THOR DE STRACZYNSKI Y COIPEL.

Por El Librero.

Es indudable que cuando pensamos en esta etapa de Thor, lo primero que se nos pasa por la cabeza es que estamos hablando de una saga de calidad. Ambos son autores que se han labrado su nombre a base hacer buenos trabajos. Y en efecto, la etapa es buena, con un guión muy agradable de leer y seguir, y unos dibujos espectaculares. Sin embargo, como suele ocurrir no todo es oro lo que reluce, y sin despreciar en nada este trabajo, en ella hay varias sombras, que me impiden considerarla redonda.

Para empezar, Straczynski hace con Thor lo que le gusta hacer en todas las colecciones que guioniza; Se reinventa el personaje como le da la gana. Le gusta tocar los cimientos. Lo hizo con Spiderman con relativo acierto, y con los 4 F. con bastante menos. Pero con nuestro personaje en cuestión tiene más manga ancha para hacer y deshacer, porque se trata del renacimiento del personaje y todo su mundo. Para empezar, nos cambia su traje clásico por otro (mejor; todo hay que decirlo), nos coloca Asgard junto a un pueblo de Oklahoma, vuelve a traer a Donald Blake, y le pone tetas a Loki. El propio carácter de Thor es distinto; Más rudo. Sin embargo los cambios no desentonan y el argumento, en general, está bien llevado.

La historia va circulando, muy bien guionizada, pero sin un rumbo fijo, y donde, salvo hechos puntuales, no ocurre nada especial casi nunca, nos brinda pocos enfrentamiento, se centra en exceso en las relaciones entre los dioses nórdicos y sus vecinos mortales, y en resumen, da la sensación de ser una colección extremadamente lenta. Y a esto debemos de sumarle su salida a la venta irregular, donde a veces de un número a otro pasaban más de dos meses. Y en España, esas ausencias la rellenaban con series limitadas del personaje, a veces muy por debajo y sin nada que ver con este Thor, de Straczynski y Coipel.

El guionista quería mantener la colección al margen de los acontecimientos del Universo Marvel actual, como han hecho otros autores recientemente en colecciones como Brubaker en Capitán América o Millar en 4 Fantásticos. Cuando Marvel decidió centrar su próximo evento (Siege) en Asgard y traer a Thor a primera línea junto al resto de los Vengadores más emblemáticos, el autor decidió abandonar la colección, dejando la terminación de su arco argumental para otro.

Sobre el aspecto gráfico, se puede resumir en dos palabras muy sencillas; lento y sensacional. Y como de lo primero ya hemos hablado más arriba, me centro en lo segundo; La irregularidad de salida se ve compensada de sobras por el magnífico dibujo que despliega en esta colección. Mejorándose número a número. Pues para mí el coipel de los últimos números es muy superior al Coipel de los primeros, y esta mejora seguirá aumentando. Porque él es el dibujante regular de la saga Siege. Donde literalmente se sale. Desde Dinastía de M, hasta Siege, dista un abismo.