domingo, 23 de enero de 2011

Vengadores Oscuros



Si acodado en el mostrador de la tienda critico una serie Marvel, el nombre de Vengadores Secretos viene a mi boca pecadora con mucha frecuencia. Sí, sí y más sí: Vengadores Oscuros es para mi la serie más inútil de toda la historia de la casa de las ideas. Un historia con fecha de caducidad como los yogures y unos personajes que, a priori, no interesan los más mínimo. A esto añadimos al guionista más pelmazo de los último años, el omnipresente Bendis, y voilá: Una serie para destripar.

Un fin de semana con algo de tiempo para leer, una puñado de grapas leídas del tirón y he de reconocer que quizás la cosa no sea tan mala como para limpiarte el culo con la serie, y me explico:

Coherencia artística de un Deodato que se carga a sus brasileñas espaldas la labor de ilustrar estos "Daark" avengers.

Coherencia narrativa: Con un Bendis que no sabe manejar y/o exprimir a sus personajes y que en algún momento del primer arco argumental pasa de todo y se dedica a divertirse que en su caso es cargar la historia de diálogos más o menos ingeniosos, dejando el desarrollo de personajes para otros, que a él no le importa eso. Aquí estamos para divertirnos y el que quiera buenos guinistas que pregunte por Parker, Aaron o Johns.

Son pocos números y la historia se cierra con el final de Asedio. Quizás la razón de su salvamento es que ofrece un prisma muy cercano a los Thunderbolts de Ellis pero con un entrocamiento tan profundo con el Universo Marvel que la ha convertido en un pilar, efímero, de las lecturas del mes durante más de un año. El potencial de los villanos convertidos en Vengadores no se ha aprovechado y es una lástima. pero me alegro que a Bendis no le hayan dejado 50 números para desarrollar la serie.